miércoles, 29 de septiembre de 2010
Después de la huelga
Miguel Ángel Múgica
Podría pensarse que el conjunto de la sociedad quedó atrapado en el inmovilismo. Se dice que no hay margen de maniobra para variar la política económica del Gobierno central de nuestro país. Lo inmutable, más que un dato de la realidad, es un prejuicio ideológico.
Ha llegado el momento de no conformarnos con aplicar una política presuntamente de austeridad que nos conduce a empeoramientos sucesivos. Existe un bagaje de medidas de cariz socialdemócrata con el cual se puede afrontar el presente y el inmediato futuro.
Tan sólo la terquedad del actual Gobierno echaría a perder la contribución de todos, la que todos quieren realizar, para no abocarnos a empeoramientos sucesivos y al desastre. La pelota está en el tejado del Gobierno.