sábado, 16 de enero de 2010

Operación Candidato


Miguel Ángel Múgica

El PSOE tiene dos opciones. La primera es resignarse a la alternancia, sin tomar la iniciativa, que es lo que más conviene a Rajoy. Si éste vence a Zapatero en las próximas generales (a la fecha, el supuesto más racional para el análisis estratégico electoral), la sucesión en el socialismo será enormemente complicada.

Al tener que efectuarse desde fuera del Gobierno y con la dificultad añadida de dos vacíos: el de poder que dejaría Zapatero por su ejercicio personalista del liderazgo y el ideológico de la izquierda.

Al haber pasado de usar la clase social como referencia de representación al vago concepto de ciudadanía, la izquierda lo tiene complicado para articular coaliciones sociales y para el desarrollo de ideas-fuerza que atraigan.

Una derrota de Zapatero puede abocar al PSOE a una travesía del desierto similar a la de sus correligionarios franceses, italianos o alemanes.

El principal problema de Zapatero ya es su sucesión. Y porque el actual ciclo socialista es tan contingente a su persona debería proponer a alguien muy diferenciado.

Políticamente orientado a gobernar. Ideológicamente enfocado a la economía. Sociológicamente abierto a los grupos sociales que, embarcados en proyectos de movilidad vertical, tienen al mérito como seña de identidad y que han huido del PP en los últimos años. Y electoralmente mucho más agresivo.

Para acertar en esta decisión, Zapatero tendría que vencer uno de los sesgos cognitivos más persistentes: la llamada “reproducción homosocial”, que empuja a elegir como sucesores a los semejantes. En esta elección, para Zapatero lo más virtuoso políticamente es lo más difícil psicológicamente.

Su estatura en la historia democrática española se resolverá finalmente en cómo deja de ser presidente; un proceso que, dada la ausencia de autocrítica propia del actual PSOE, es de su exclusiva responsabilidad.

Lo irónico es que este dominio, del que tanto se murmura, contiene la clave para hacer posible antes de las elecciones una sucesión no conflictiva en el PSOE. Una fortaleza competitiva de la que ahora carece el PP.

Cuando se dice Operación Candidato, la referencia es por igual a un candidato o a una candidata.

Operación Quinto Poder


Miguel Ángel Múgica

Después de la serie de los tres poderes clásicos de Montesquieu (ejecutivo, legislativo y judicial), y tras el cuarto de esa serie que se atribuye a los medios de comunicación, se está definiendo paulatinamente el quinto poder.

¿Cuándo hay demanda de un producto o servicio? Cuando la necesidad de ese producto o servicio existe de hecho, cuando esa necesidad es sentida por los potenciales consumidores y usuarios, cuando hay una empresa que elabora el producto o servicio y cuando se transmiten con eficacia mensajes que ayuden a motivar a los círculos de potenciales clientes.

Lo obvio: el PSOE, sus afiliados y los estratos más dinámicos de la sociedad necesitaban que se inventase Democracia Cívica, pues depender de las píldoras ideológicas que nos suministran Juan Luis Cebrián y los herederos de Jesús de Polanco nos aboca a sufrir el anquilosamiento del PSOE, convertido desde hace tiempo en una maquinaria que únicamente protege a los usurpadores de siglas.

No es insignificante el número de personas favorables a construir un marco de convivencia donde la extrema derecha, el PP y ETA constituyan tan sólo un amargo recuerdo. La ciudadanía quiere vivir sin amenazas, quiere ser protagonista. Nos repele que se atrevan a tratarnos como a convidados de piedra.

Sin los euros, el altruismo degenera en estupidez de niñatos. ¿No es cierto que hasta la Cruz Roja debe adoptar esquemas organizativos y pautas de funcionamiento de tipo empresarial? Se establecerá, dentro del equipo de portavoces, el área que asuma la tarea de incentivar y organizar las altas en el grupo Democracia Cívica.

A fuego vivo


Miguel Ángel Múgica

Todo, en el mundo, está por hacer. ¿Que no? Recordemos nuestras primaveras de la inocente infancia (con el permiso de Freud). Si los últimos cinco años de Democracia Cívica se cocinaron a fuego lento, en este 2010 la circunstancia aprieta y será imprescindible condimentar las zozobras, los presagios y los ímpetus a fuego vivo.

Que nadie se haga el pánfilo. Nos incomoda convertirnos en inspectores de lo que dan de sí los demás. Pero bien saben los ácratas que se peca tanto por autoritarismo como por laxitud y allá películas.

Autotest para quienes elijan pertenecer a Democracia Cívica:

1) Se necesita colaboración humana para formar un equipo directivo e ir organizando a quienes ya están interesados, aunque dispersos. Cada grupo de zona o de Comunidad (de Democracia Cívica) deberá gestionarse por un equipo de portavoces de zona; de acuerdo a unas normas generales, aprobadas por consenso.

2) El secretario de todo el grupo equivale a la Oficina Federal del Censo. El secretario de zona equivale al secretario de Organización de la unidad local a la que pertenezca el afiliado. Los secretarios de zona de Democracia Cívica también ayudarán a los integrantes del grupo a conocer sus derechos y sus deberes.

3) Antes del 31 de marzo de 2010 se presentará un estudio de la masa crítica de asociados y cotizantes; y de los recursos económicos con los que se cuenta o deberían proveerse para el desarrollo de las actividades a corto, medio y largo plazo.