jueves, 26 de noviembre de 2009

Pánico


Miguel Ángel Múgica

Le tengo pánico a ejercer de iluminado

Estoy a la espera de que se conozcan los rasgos principales de la ley de nuevo modelo productivo. Ya han surgido voces apuntando hacia el desgaste irreversible de Rodríguez Zapatero. Y si el nuevo modelo productivo se quedara en vacuidad, como desgraciadamente es previsible, se nos estaría invitando a los ciudadanos, pertenezcamos a una u otra organización o a ninguna, a identificar y promocionar a otra persona como aspirante a presidir el Gobierno central de España.

Para mí, lo sustancial de Democracia Cívica consiste en establecer unas relaciones interpersonales que prohíbe y cercena el marco de lo establecido, una sociedad cosificada cuyos miembros son más papistas que el Papa: se derrumbaron los dogmas del capitalismo y el individuo-masa se obstina con violencia neurótica en guiarse por unos esquemas mentales que obviamente ya han conducido a callejones sin salida. Democracia Cívica puede verse como un laboratorio revolucionario, como una cofradía de librepensadores, como un salvavidas al que nos agarramos para sentir respeto cada uno hacia sí mismo y para movernos en un círculo de verdaderas personas (y no de robots o ventrílocuos).

¿Qué opináis de los párrafos anteriores? Los visionarios se alimentan de su narcisismo y les importa un rábano si alguien fuera de su ego les atiende, les entiende, se pone a sumar o se pone a restar... Pero yo le tengo pánico a ejercer de iluminado. Mejor estoy en la camaradería de la polémica. Cívica, por supuesto.